{"id":35912,"date":"2022-12-12T20:11:53","date_gmt":"2022-12-12T23:11:53","guid":{"rendered":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/?p=35912"},"modified":"2022-12-26T20:26:56","modified_gmt":"2022-12-26T23:26:56","slug":"sobre-el-fantasma-de-la-planchadora-de-la-quinta-lezica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/2022\/12\/12\/sobre-el-fantasma-de-la-planchadora-de-la-quinta-lezica\/","title":{"rendered":"SOBRE EL FANTASMA DE LA PLANCHADORA DE LA QUINTA LEZICA"},"content":{"rendered":"<p>Luego de una entrevista del diario La Naci\u00f3n a Marina Bussio, historiadora y directora de \u00abHorizonte la Revista de Caballito\u00bb, se public\u00f3 el siguiente art\u00edculo sobre el fantasma de planchadora de la Quinta Lezica.<\/p>\n<p>\u00abDurante el siglo XIX, en la quinta de la acaudalaba familia Lezica, donde hoy se emplaza el espacio verde, desapareci\u00f3 una planchadora sin dejar rastros; a partir de ese hecho, se tejieron varias versiones sobre el destino tr\u00e1gico de la joven.<\/p>\n<p>Cuando fueron a buscarla, su peque\u00f1a pieza en la casa de los empleados dom\u00e9sticos cerca del omb\u00fa estaba vac\u00eda. Nadie supo sobre el destino de la bonita y alegre planchadora de la quinta de la familia Lezica, sino hasta unos meses despu\u00e9s cuando un espectro comenz\u00f3 a atemorizar a los vecinos al caer el sol.<\/p>\n<p>La joven formaba parte del personal de trabajo de la quinta de Ambrosio Pl\u00e1cido Lezica, el acaudalado empresario, pol\u00edtico y due\u00f1o de las tierras, donde actualmente se emplaza el Parque Rivadavia en el barrio de Caballito. Su desaparici\u00f3n repentina dio lugar a una de las leyendas m\u00e1s populares de esa zona. \u201cComo toda leyenda tiene una base en una historia real, porque es cierto que esta muchacha, una planchadora morena, muy bonita, existi\u00f3 y era empleada de la familia Lezica\u201d, cuenta Marina Bussio, historiadora y miembro de la Junta de Estudios Hist\u00f3ricos de Caballito, que afirma que obtuvo la informaci\u00f3n de Antonio y Mar\u00eda Lezica, descendientes directos de esta familia considerada una de las m\u00e1s poderosas de Buenos Aires durante el siglo XIX.<\/p>\n<p>\u201cAmbrosio Lezica ten\u00eda mucho personal de servicio y entre cocineros, lavanderas, jardineros, hab\u00eda una planchadora a la que un d\u00eda no se la vio m\u00e1s. A partir de esta desaparici\u00f3n se empezaron a tejer las historias que dieron lugar a esta leyenda\u201d, dice Bussio. Una de las versiones m\u00e1s difundidas sobre su tr\u00e1gico desenlace es la que sostiene que la planchadora ten\u00eda un novio oficial pero tambi\u00e9n otras amistades o j\u00f3venes que frecuentaba. Al enterarse de esta situaci\u00f3n, en un ataque de celos, su prometido la degoll\u00f3 con un cuchillo y le hizo un corte tan profundo que la termin\u00f3 por decapitar. Por su parte, el historiador Eduardo Lazzari, adhiere a la versi\u00f3n que se\u00f1ala que esta planchadora era una de las antiguas esclavas negras convertida luego en personal dom\u00e9stico, algo muy com\u00fan en esa \u00e9poca. \u201cSe dice que estaba casada con un cochero de la familia Lezica y que, en una circunstancia inc\u00f3moda, el marido la descubre si\u00e9ndole infiel con otro de los sirvientes de la casa y es entonces cuando le corta la cabeza y deviene todo lo que se conoci\u00f3 luego sobre la aparici\u00f3n del fantasma de la planchadora\u201d, aclara Lazzari.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de este terrible episodio, los vecinos que se acercaban por la noche a la zona donde hoy est\u00e1 la noria de la vieja quinta ve\u00edan a la joven pasearse llevando en una mano la plancha y sosteniendo su cabeza con la otra. \u201cEsta historia gener\u00f3 tanto miedo que, por ese entonces, la gente no se animaba a caminar cerca del parque cuando oscurec\u00eda ante el temor de ver al fantasma de la planchadora\u201d, cuenta la autora del libro De la quinta Lezica al Parque Rivadavia, (Editorial Horizonte, 2007). Los detalles de la aparici\u00f3n espectral son terror\u00edficos, seg\u00fan explica Lazzari. Y se\u00f1ala que la leyenda dice que se la pod\u00eda ver con una falda larga y negra y una camisa blanca, la plancha al rojo vivo \u2013tal como se ve\u00edan en ese entonces estos artefactos que funcionaban a carb\u00f3n\u2013, en una mano, y balanceando su cabeza en la otra.<\/p>\n<p>Versiones Pero existen tambi\u00e9n otras versiones acerca del triste final de la planchadora. \u201cHay tantos finales como personas que cuentan la leyenda\u201d, afirma Bussio. Otra de las explicaciones sobre su desaparici\u00f3n es la que suma al relato otra muerte tr\u00e1gica, la de uno de los hijos de Ambrosio Lezica.<\/p>\n<p>El rico comerciante tuvo ocho hijos: Ambrosio, Domingo, Dominga, Clara, Candelaria, Victoria, \u00c1ngel y Rosa. Sin embargo, no se sabe a cu\u00e1l se le atribuye esta historia. \u201cSe dice que uno de sus hijos se ahorc\u00f3 en el eucalipto que Domingo Faustino Sarmiento le hab\u00eda regalado a su padre, pues ambos eran grandes amigos\u201d, explica Leonel Contreras, historiador y tambi\u00e9n miembro de la Junta de Estudios Hist\u00f3ricos de Caballito. En esta otra versi\u00f3n que recuerda, el joven, muy atractivo, se se ve\u00eda con varias mujeres y una de sus amantes era la planchadora. \u201cUna de las hermanas del joven, que no ten\u00eda tanta suerte con los hombres y envidiaba que su hermano tuviera tantas novias, decidi\u00f3 contarle que la planchadora estaba con otro. Es \u00e9l quien la busca, le corta la cabeza y luego se suicida\u201d, relata Contreras.<\/p>\n<p>Sin embargo, el historiador aclara que tambi\u00e9n se cre\u00eda que la misma familia Lezica hab\u00eda inventado la historia para que nadie se animara a pasar cerca de la quinta por las noches. En ese sentido, Bussio coincide en que el\u00a0que en la zona de la calle Rosario hab\u00eda un pared\u00f3n de muy baja altura que daba a una plantaci\u00f3n de \u00e1rboles frutales de naranja, lim\u00f3n, mandarinas y \u201clos chicos se met\u00edan por la noche a robar fruta\u201d, relata la historiadora y afirma que, a partir del momento en que empez\u00f3 a circular el relato, no lo hicieron m\u00e1s.<\/p>\n<p>Despechado \u201cO m\u00eda o de nadie m\u00e1s\u201d, habr\u00eda dicho el hijo de Ambrosio Lezica, enamorado de la joven y a quien su familia no le permit\u00eda esa relaci\u00f3n por tratarse de una \u201csirvienta\u201d. Una tercera versi\u00f3n del final de la planchadora que todav\u00eda se cuenta por el barrio es la que dice que el joven fue el que la mat\u00f3 o la mand\u00f3 a matar por el desconsuelo de saber que podr\u00eda estar con otros hombres y no con \u00e9l. \u00bfExisten m\u00e1s versiones? Definitivamente s\u00ed y Bussio expone que en las visitas guiadas que realiza habitualmente al Parque Rivadavia, los mismos vecinos le cuentan distintos finales como, por ejemplo, aquel que refiere que la autora del crimen es Candelaria, una de las hijas de Lezica. \u201cSe trataba de una joven bonita a la que la familia ten\u00eda muy cortita. No le permit\u00edan bailar en las reuniones y fiestas que organizaban en la quinta, ni tampoco que la visitaran muchachos. Entonces viendo que la planchadora ten\u00eda una vida de muchos hombres es ella quien la mata o la hace matar por celos\u201d, detalla. En sus diferentes versiones, esta historia es parte del imaginario urbano y una de las tantas leyendas que circulan por la ciudad. Aunque con el paso del tiempo la fuerza del relato se perdi\u00f3, a\u00fan son muchos los que caminan a paso r\u00e1pido por la noche cerca del parque por temor a encontrarse con el fantasma. \u201cSi uno trata de encontrar una explicaci\u00f3n l\u00f3gica y real, la joven pudo haberse ido a otro trabajo, pudo haberse casado y mudarse. El cuerpo nunca apareci\u00f3 pero la habitaci\u00f3n vac\u00eda en la sencilla construcci\u00f3n destinada a la servidumbre dio lugar a esta leyenda de los m\u00faltiples desenlaces\u201d, finaliza Bussio. \u00bb<\/p>\n<p><em><strong> Por Silvina Vitale<\/strong><\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/quinta-planchadora.jpg\" rel=\"attachment wp-att-35913\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35913\" src=\"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/quinta-planchadora.jpg\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"496\" srcset=\"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/quinta-planchadora.jpg 649w, http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/quinta-planchadora-300x229.jpg 300w, http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/quinta-planchadora-450x344.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego de una entrevista del diario La Naci\u00f3n a Marina Bussio, historiadora y directora de \u00abHorizonte la Revista de Caballito\u00bb, se public\u00f3 el siguiente art\u00edculo sobre el fantasma de planchadora de la Quinta Lezica. \u00abDurante el siglo XIX, en la quinta de la acaudalaba familia Lezica, donde hoy se emplaza el espacio verde, desapareci\u00f3 una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":35913,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-35912","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35912"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35912\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35914,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35912\/revisions\/35914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35913"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/caballitotequiero.com.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}